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La Reforma Energética y el Medio Ambiente

La Reforma Energética involucra a dos industrias importantes en México, la industria de hidrocarburos y la industria eléctrica. Esta reforma tiene como objetivos principales:

  • Mejorar la economía de las familias, bajando costos de los recibos de luz, y gas.
  • Aumentar la inversión y los empleos, se crearán nuevos trabajos en los próximos años con las nuevas empresas aumentando a medio millón de empleos en este sexenio.
  • Reforzar a Pemex y a CFE, se le dará libertad a estas empresas para modernizarse y mejorar los resultados.

Esta reforma es un tema de gran interés para los mexicanos y ahora también para empresas extranjeras capaces de invertir en nuestro país en materia de extracción de hidrocarburos y energía.


En materia de petróleo y gas la reforma es considerada necesaria ya que se podrá producir más  hidrocarburos a un menor costo, en cuanto a las actividades posteriores, es decir, la refinación, el transporte y almacenamiento, se podrán obtener otro tipo de resultados benéficos. Todo esto bajo regulación del Gobierno de la República. 

 La intención es “ayudar” a PEMEX  a complementar la producción de petróleo y gas con la inversión  y participación de industrias privadas nacionales y/o extranjeras.

La Reforma energética en materia de electricidad tiene el mismo objetivo, reducir costos en los recibos de luz, modernizar la industria eléctrica, y generar electricidad de forma más limpia.  

Actualmente la industria eléctrica en México enfrenta algunos “problemas” como tarifas eléctricas altas, una limitación en la producción de electricidad, barreras al desarrollo de las energías renovables, como la eólica, solar y minihidráulica. 

La Reforma propone nuevamente la participación de particulares en la generación de electricidad con la finalidad de producir más energía a menor costo, se fortalecerá la CFE mediante una mayor flexibilidad operativa y organizacional . Se menciona en el resumen ejecutivo que esta reforma también es una reforma verde ya que favorecerá una mayor inversión en el desarrollo tecnológico y la adopción de fuentes de energía menos contaminantes  como solar, eólica y el gas. 


Esta reforma ha generado polémica en todos los sentidos, ambientalmente hablando esta reforma pretende mayor producción de hidrocarburos, lo que requiere una mayor cantidad de recursos por extraer, y al mismo tiempo se pretende mayor inversión en energías limpias. 

La extracción de hidrocarburos se realiza mediante la técnica llamada fracking, que consiste en extraer gas y petróleo fracturando el suelo a fin de romper las rocas de lutita y extraer el recurso, sin embargo esta tecnología de explotación de recursos energéticos, es altamente contaminante y  dañina para el medio ambiente 1 debido a que utiliza cantidades excesivas de agua y sustancias tóxicas para llevar a cabo el proceso. 

Por otra parte se sabe que en México el 80% de la electricidad que se genera se produce con fuentes contaminantes, a pesar de que el potencial eólico del país permitiría cubrir 140% de la demanda nacional 2  y  que a pesar de que el norte del país recibe el doble de radiación solar que Alemania, que es el principal productor mundial de energía solar, en México no producimos esa energía. 

La reforma traerá “beneficios” pero también se debe tomar en cuenta los aspectos que dañarán al medio ambiente y poder mitigarlos adecuadamente, no sólo con las técnicas utilizadas para la extracción de hidrocarburos, si no también para la ocupación de tierras y los residuos que se generaran de todos los procesos empleados.  

Actualmente para dirigirnos a un desarrollo sustentable es necesario tomar en cuenta todos los procesos, si se llevará a cabo acciones que se consideran “necesarias” cómo la extracción de más hidrocarburos, al menos debería tomarse muy en cuenta como se va a mitigar toda la contaminación generada o como evitarla mediante procesos “limpios”. 

Fuente Texto: Secretaría de Energía, “Prospectiva del sector eléctrico 2010-2015”; Presidencia de la República; Oliver Probst, “Hacia la seguridad energética nacional”, ITESM